miércoles, febrero 08, 2017

palabras

Como si dijera:
incendio entrañable
hervor del universo

tus palabras hicieron daño
tus palabras con olor a libro viejo
llegaron
al fondo de la vida
sosteniendo el café casi por costumbre
y las razones de luces y temblores

hicieron daño, te digo
y son todavía hermosas
y perpetuas.

Atardece en la ventana de mi cocina iluminada
atardece en mi ventilador y su ruido constante
y en la heladera llena de víveres
y en mi hija en brazos

y no somos
y ya no somos
ni siquiera
tus palabras.

jueves, diciembre 22, 2016

Los perros

Rasgo mi vestido de colores en busca de mi fragilidad.
Señalo: alteraciones nerviosas aquí,
espasmos aquí, cucarachas aquí,
depresión sin llanto aquí.
Todo está en orden, pienso.
Salvo mi vestido de colores
que ahora, casi a modo de promesa, se ha enfermado de mis manos. 
¿A qué le tenés miedo, Noelia?
Cada día, cerrada como una tumba,
sacrificaré al animal que vive cuerpo adentro
para arracarle su flor y sus colmillos
y cubrirme, si fuera posible, con su piel.

Temor, aquí. Tiemblo. El cuerpo aún desnudo no sabe
que tiene miedo. ¿A qué?
Las manos tachan una muerte bastante explicable.
Fuera de esta casa los perros aúllan
y se esconden.

miércoles, diciembre 21, 2016

infancia



Cierro los ojos. Hay un río que conduce a la infancia.
Nací ciega de padre.
Nací obesa.
Corté las rosas que con amor plantaba mi abuela
y las puse en un tacho con agua
y todas murieron.

Me acomodo en el regazo de mi madre
que en su fe me ama viva o muerta.
El sol se rompe entre sus manos
y con esa misma luz me acaricia el pelo.
No es poca cosa.
Ella sabe tejer vinchas para adornarme
las pequeñas desesperanzas.

viernes, noviembre 04, 2016

3 poemas

1


                                                                                A Alberto Ramponelli

Pienso en tu muerte,
la paso de una mano a la otra como si pudiera jugar con el destino.
Y te pregunto:
qué es el destino,
en qué corazón bellísimo te dejó atorado
ahora que no podés volver,
ahora que las agujas del reloj saben
cuánto pesaban tus huesos.



2

Había una vez una mujer
en medio del desierto.

Tener sed es un templo
donde nace o muere la fe,
donde se abre paso al puñado de noches
que piden
que imploran
un dolor nuevo
donde abrir la boca.


3

Universo.
La palma de la mano sosteniéndolo
como si estuviera en ruinas
siempre a punto de caerse.

Universo: la palma de la mano de mi hija
haciendo hueco
para la luz y la sombra,
para el cristal por donde se filtra el poema
como un nacimiento atroz.

Tiempo y materia
sostenidos en el pequeño cuenco
brillando como el latigazo
de
la
belleza.



martes, octubre 25, 2016

el cuerpo de la madre

el cuerpo acostado y la habitación a oscuras son una fotografía en blanco y negro
el cuerpo abierto y desnudo como un espejo
el cuerpo aprendió a temblar de la palabra dulce

mirás mi cicatriz
violeta y brillante
y la besás hasta que me doy por vencida
y chupás (chupabas como si quisieras arrancármela de cuajo, como si el mundo se hubiera desnudado y vos, a punto de salvarlo, no supieras hacer otra cosa más que dejarte caer desde la boca)
porque la saliva, decís, es la perversión del hombre

el cuerpo es grande y hermoso
la mujer que fui duerme en su cuna

besá, besá mientras hago el esfuerzo de mirarte en la luz tenue
atravesá con los dedos el cuello del útero, la flacidez, las estrías
lustrame los puntos y contalos, haceme caso, S, hacé todo lo que te digo en nombre del amor,
haceme caso, te lo digo bien,
yo soy la madre
el pan
la vida

el sol quema afuera y todavía no es verano
estamos a salvo de mirarnos a los ojos
(donde el amor es nítido)

pero vos y yo sabemos que el amor
esa cosa invaluable
duele debajo del vientre

curame, S,
tiemblo, S,
mi cicatriz se parece a tu boca. 





viernes, agosto 26, 2016

he aquí la esperanza

vida
tomá, he aquí la esperanza,
espero
sepas darle
tu animal,
tu historia
larga y tremenda
tu domingo descalza
juntando mugre entre los dedos de los pies
juntando cuerpo y cuerpo

yo no traigo
otra cosa
que papeles donde escribirte
¿podrías soportar leer
la noche enteramente atravesada?
ah, el llanto
y lo que tiembla,
pero no me digas, vida, que te duele
y el miedo
y que a veces,
no me digas nada
otro infierno es cerrar los ojos
para no ver pasar tu propio cadáver

yo te digo
de verdad te digo
no hay cadáver más hermoso que el propio
entre las flores
entre la multitud de flores
dolorosas y comidas
y deglutidas
por el amor

ah, y qué es el amor

el amor es siempre tu próximo capítulo

martes, julio 12, 2016

plegaria de la idiota

Si yo te dijese
no te mueras
no te mueras nunca
y pronunciase tu nombre
acaso en forma de plegaria
quizás
quizás
respirar hondo expulse
esa cosa verde
que fue un día la vida
la vidita, como le digo yo
reventada
y vuelvas
abierto
urgente como un dios
a saldar tu deuda
como hacen los perros con sus amos al mover la cola
y la furia
de existir
quiero decir: de estar vivo
te vomite
te escupa
y te haga tragar la belleza
en forma de luz o de dulzura
(quién sabe)
y tu espacio y las ruinas y la tierra
se conviertan
en dos ojos nuevos
nuevos
nuevitos y recién lustrados
donde llorar(te)
apenas
un poco menos al hombre.

miércoles, junio 29, 2016

Están todos muertos

Están todos muertos
todos muertos
los hombres
por debajo de la mesa o la cama
en la cocina
en los recovecos de los modulares
muertos
como cuando muere el perro
y muerta está la rabia
pero la rabia
donde desayunamos juntos
todos esos hombres y yo
es un torrente
verdeazulado
de desastres naturales
donde truenos y rayos y pedazos de la casa
reposan
en mi alma
que los contempla
implorando
apenas
la vida
la vida que se murió
después de haber pertenecido
a ninguno de ellos
ni siquiera el cuerpo
este cuerpo que supo volarse en pedazos
también
para abrazar la nada
la nadita
y te amo, todos los hombres
te amo
porque no me dieron nada más que algunos muertos
y yo siempre fui
una gran hacedora
de lo que siempre nunca.

jueves, mayo 12, 2016

3 poemas

 RETRATO

No,
no
los orificios de la nariz o el culo
no son para sangrar
al menos
no para la foto
quiero decir
gatillar
y zás el chorro cediendo espacio
al grito

gatillar
para desprender un poco más
el dolor
de no haber palabras
en el cuerpo
que recuerden
que digan
que insistan
en profanar tu nombre.


ESOS POEMAS DE IDEA VILARIÑO

Una vez hice una promesa y no la cumplí.
Después de eso
me fue mal
bastante mal.

Imaginate: terminé leyendo en la cama
esos poemas de Idea Vilariño
y llorando
y llorando
como si con el montoncito de baba
construyera otros poemas
un poco mal escritos
pero igual de honestos
como si con los ojos reventados
pudiera decir alguna maldad
donde regocijarme
porque
digo
quizás el dolor sirva
para pequeños momentos como ese
donde no hay más que el libro
con sus respectivos poemas
y morírselos uno a uno de un saque
quedando en coma profundo
quedando mal de una pierna
quedando con el ojo en sangre
quedando con los dientes negros de refregarse en el barro
y disfrutar.

Imaginate: qué sería de nosotros
en caso de no haber disfrutado tanto en medio
del dolor
y la baba
y los poemas
y las promesas. 


QUERIDO HENRY

Quisiera escribir: Querido Henry
sí, querido querido querido
a vos que sos de fuego: te adoro.
Construyo un altar. Primero tu foto,
después una plegaria que diga
que al amor no le servís para mierda,
disculpame, sé que te encanta y te calienta mi honestidad
pero, claramente, al amor no le das más que incandescencia,
o sea, mi cuerpo, mirame el cuerpo, las manos
no me digas que de eso se trata
todavía no terminé de escribirte mi carta y ya te escucho
respondiéndome
mientras te ponés el saco y te vas
porque ya lo hiciste
ya me dejaste
en la cama
vertida
vestida de tu olor
tu amado sacramento
mi cuerpo que es tuyo mientras te vas yendo quién sabe nunca adónde
adónde, Henry, oh, tu misterio,
adónde
y me tapo los oídos
no quiero saber en qué momento
en qué momento
vas a no volver
porque de eso se trata
siempre
y en la mejor literatura
el amor.

miércoles, mayo 04, 2016

mi boca sobre tu boca

Fijo la redondez de mi ojo en vos.
Sonrío apenas, sonrío casi de manera imperceptible,

veo cómo cae, lentamente, el horror de mi boca
sobre tu boca,
y te explico: tuve que arrancarme un diente
para merecerte.

lunes, marzo 14, 2016

2 poemas

1

mirá
una flor silvestre
azul
recién cortada

mirá
millones de niños felices
corriendo y saltando
en los parques y
ciudades y
plazas

mirá
el sol y la luna y las estrellas
siempre cobijan

y decime
cómo se llama
tu desesperación.


2

anoche tuve un sueño
vos me abrías las piernas y yo
daba a luz a mi hijo

después del dolor y la luz
clavada en los ojos
las canciones
sonaban como el sudor de la frente
metiéndose por la boca
y lo escupí -lo sigo escupiendo-
y ahí está hecho verso
última línea
flotante
y lo estoy amamantando.

miércoles, marzo 02, 2016

Palabras idiotas.

Camino por toda mi casa. Sé que estoy buscando algo imperdonable. Como es imperdonable haber permanecido con vida después de la catástrofe. Caminar o caer de rodillas es exactamente la misma cosa. Y a pesar de todo mi relación con la literatura existe, es una incoherencia constante, mirá, mirame las entrañas: ahí está, un cúmulo de libritos abriéndose y cerrándose de súbito, dando el golpe sordo hasta asfixiarme. Quiero comprender. Esto y tu rostro quiero comprender. La vida siempre puta. Putita. Arrastrada por los huesos, tartamudeando. Una vez alguien me tuvo crucificada por las piernas, eso es la enfermedad. No siempre. Algunas veces. Y escribo. Escribo palabras idiotas: adiós, hola, bienvenido, cigarrillo, casa, manos. Qué hacer con las palabras. No hay utilidad para las palabras más que la locura. Lo juro. Lo juro. Lo juro. Pregunto por mi cuerpo, digo cosas elementales, quién te abrazó hasta nunca. Cosas de estarse viva. Pero qué hacer con las palabras.

viernes, febrero 26, 2016

Luna llena

Hablemos,
decime si esto que nos pasa es porque la luna llena tal cosa
o porque las tormentas pronuncian una lengua extranjera que no somos capaces
de acariciar.
Yo te vi atravesar el patio de mi casa
el rostro desencajado
las rodillas muy juntas
bichito de la luz revoloteando las bombitas de la noche
no había música y vos querías decirme
sólo un poema
entonces lloramos
porque siempre se llora después de leer un poema
las flores conservadas muertas en un jarrón también son el paisaje
pero decime
decime bien
decímelo clarito
a qué viniste
la luna está llena
hinchada de venitas grises
y la tormenta cesó pero no cesó
el viento es bueno
está aliviando el pequeño dolor de los árboles
decímelo clarito
a qué viniste
qué nos pasa
mi vidita no cambió y sigo estando loca
y vos
jugás cada vez mejor a la calavera frente al espejo.
O andate, porque ya lo sé, lo que venías a decirme
era solamente que esto es la vida
que sigo seguimos seguiremos perteneciéndole
como dos perros que cojean en la calle
y se lamen entre sí después de haberse mordisqueado. 




lunes, febrero 15, 2016

2 poemas

1|

¿Y yo qué pienso?
Sobre la luz: caminito de puntos que guían a determinado encuentro.
Y cada encuentro es un diario íntimo. Ah, sí.
Pero de tu vida, decime, por ejemplo
-por qué estás sentada en la silla del almohadón rosado
con las tetas apuntando al ventilador
el ventilador haciendo ruido
comiendo esas galletitas
el culo gordo los brazos gordos el vientre creciendo
-porque mientras espero el nacimiento
mientras espero el nacimiento
mientras
escribo
y dedico horas a preguntarle a la muerte
adónde.


2

El paso de las horas. Aquí, esta noche, puedo decir con certeza: antes ocurrió el día.
Digamos que es el mismo dolor pero a la inversa
pero iluminado.
Lo importante, entonces, era esto: vos usás ese reloj para saber
exactamente
qué parte del cuerpo
carcome lo indecible.

domingo, enero 31, 2016

la vida de Laura

no, Laura, pobrecita
persona-cementerio
esa vez
en que el mundo pálido y celeste
te cedió a las seis de la tarde
un teléfono donde nadie responda

después
volverse musgo y respiración
de la noche
algo que canta
y sobreviene
y pide
agua

jueves, diciembre 03, 2015

piedad

decir
la pequeña forma de arder

morir o no
morir
por ejemplo
con toda desnudez
algo chiquito como un milagro
no pidas mucho

a ver si escribir te da
un corazón
o un auto prendido fuego
para andar el camino del amante

¿qué opinás de los que escriben acerca de la noche?
¿qué opinás de alejandra pizarnik?

señor
dame algún lugar
donde llorarme
y una fe que brille más que mi cuerpo
lavado y lavado por el mar

señor
piedad

piedad y escribir

martes, noviembre 03, 2015

Llueve hermosamente

Llueve. Pero afuera no llueve.
Escuchá: el dolor se parece a mi corazón de vaca.
No importa. Nada importa, yo escribo.
Escribo días descolgándose de la memoria,
escribo el desfiladero de ratas que van y vienen por los pasillos,
escribo un diamante azul.
Yo, aquí escondida, soy todos los hombres
y las tres o cuatro caras que me dejó el destino.
Soy el dientito que me falta,
la noche con sus ojos fijos
y todo el verano en la hamaca de mi abuela.
A veces, le damos el crédito de la tristeza a la lluvia.
Escuchá y decime: ¿te gustan las gotas perladas?
Llueve hermosamente,
como es costumbre,
detrás de la ventana imaginaria.

jueves, octubre 29, 2015

Infancia

La infancia
te hará una fogata sobre la mesa cada noche
amasará, horneará, enfriará a tu pájaro
y pronto
el sol o el invierno
darán a luz una fruta para las manos
y la boca pequeña.

Mojarás mis pestañas.

La infancia hace poemas 
que sabrás cargar sobre tus hombros
mientras esperás, descansando en el banco del parque, 
que la vida se agarre los dedos con la puerta
y duela apenas lo justo para llorar
a cántaros. 

Te hice hermoso. 
Mis lágrimas salarán tu boca. 


jueves, octubre 22, 2015

3 poemas

1

cosas que pasan
estarse callada así
sin más
que un hijito en medio de los pulmones
recordándote
que amaste
el vértigo
la pesadumbre
de erigir
una casa
que le daba la espalda
a todo sol

nadie te asiste
son los días de una tragedia preciosa
los días
de alguien también
para nadie

y estás
enamorada
ciegamente
de los gritos feroces
de un poema
que salvaste

2

anoche
sentiste creciendo entre las manos
ese libro de Edgar Bayley
y escribiste su nombre
en un papelito y lo doblaste
en mitades desiguales

la noche
lo carcomió
completamente

supiste bien
no tuviste dudas
que haber escrito su nombre
trajo al poeta
hasta los pies de tu cama
y te amó rabiosamente
y se desintegró
mientras te leía el pequeño fragmento
de tu vida

3

Dame
el entonces volver
a la bahía
adonde el sueño es siempre
lo temible

quiero
permanecer contra la pared
mientras la noche se hospeda
terrible
en la espalda